lunes, 23 de julio de 2018

Variedad de Caminos Santiago en Villaviciosa (2ª Entrega)

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Los trazados camineros y jacobitas desde Castiello (Villaviciosa)


Tomado el ramal que se dirige a Oviedo, y que se conocería como Vereda de los San Salvadores, proveniente en este caso de Casquita, nos dice la documentación que se llega al promontorio de Castiello, en este lugar es donde nacen dos trazados, aunque «Estos[peregrinos] se acogían a continuación al monasterio cisterciense de Valdediós, situado fuera del camino, aunque en su entorno inmediato, donde se hallan el templo prerrománico y junto a él y fundado en 1220 por Alfonso IX la iglesia de San Salvador». (Sanz Fuentes 1994).

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Casa de Arbazal y sus caminos y ventas

De lo cual se deducimos por lo que comenta la historiadora asturiana, que el trazado original del Camino de Santiago no bajaba al monasterio cisterciense, sino que continuaba por Castiello, o sea que tomaba el ramal izquierdo y en franca subida se iba directo al faro radiante que marca la torre de la iglesia de San Pedro de Ambás, que señala el enclave desde kilómetros atrás, y en cuyos entornos había una antigua venta, desde aquí y aún por firmes de tierra alcanzar el diminuto pueblo de Arbazal, donde se hallaba el llamado «Mesón de los Cistercienses», casona con escudo abacial de Valdediós, que aún existe, y que nadie parece explicar muy bien su significado, en tan minúsculo pueblo, y fuera del contexto del monasterio.

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Escudo abacial de Arbazal

¿Quiere decir esto ¿que el camino peregrino evitaba uno de los jalonamientos tan importantes como San Salvado de Valdediós, y se iba a un mesón regido por cistercienses en una aldea perdida camino del Alto de la Campa?

Lo cierto es que suena algo extraño, así como las explicaciones con respecto a esta casona, por lo cual creo que en este quehacer historiográfico de los Caminos Jacobeos se está superponiendo dos cuestiones, que muchas veces van juntas y otras van por separado, y se trata de la caminería, bien romera, la comunicación entre zonas y pueblos, y el mundo de los arrieros, y que pueden dar lugar a confusiones, como em parece que sé da en este caso de Arbazal.

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Vista sobre el valle de Las Camocas desde la zona de la Parra


Creo que merece la pena detenerse en este punto e intentar deslindar algunos campos. Por mi parte expongo que hay una explicación ante lo que escribe la profesora Maria Josefa Sanz, y que remacha Vicente José Gonzalez en su libro El Camino de Santiago a partir de su origen en Oviedo de que el Camino jacobita iba hacia Arbazal y no hacia Valdediós.

Es muy posible que el Camino desde Casquita, hacia Castiello y Ambás y su continuación hacia Arbazal, fuera más bien un trazado de arrieros y de tránsitos camineros dirección a villas tan importantes como Pola de Siero o Noreña o los pasos para adentrarnos en la zona central asturiana del valle del Nalón, amén de llegar a Oviedo, no debemos olvidar de que en un corto tramo tendríamos tres ventas: la de Castiello en la subida hacia San Pedro de Ambás, la que estaría situada al lado de la iglesia de San Pedro, y la de Arbazal…

¿Necesitaban tanta Venta los peregrinos, en un trayecto que no sobrepasa los tres kilómetros..?

Además es curioso porque la tradición alberguista de Maliayo, distingue muy la cuestión de los tráficos humanos, por ejemplo el hospital de Villaviciosa, que estaría en el emplazamiento de las Escuelas Graduadas, dentro de las murallas de la villa,  tenía como norma  «admitir a ninguna persona, sino los ientes y vinientes que ban de arromería  a Santiago de Galicia» y aunque en dicho establecimiento , por ejemplo entre 1669 y 1790 se  recoge el fallecimiento de una veintena de peregrinos, en su mayoría extranjeros:franceses, italianos, flamencos y alemanes.

Por lo cual vemos que había un cierto trasiego peregrino  que el siglo XIX, el peregrinar era toda una entelequia, porque era ya fruto del pasado..., pero si que había un fuerte flujo de arrieros, y máxime si tenemos en cuenta una villa y territorio como Villaviciosa y contorno, por tanto sí  que necesitaría de toda una compleja rede de camineria que soportase y diera cobertura a un tránsito intenso de personas y mercancías.

De ahí que se comprenda, y como tal tenía sentido  una subida  más o menos  directa en claro ascenso para los arrieros que de forma "cómoda" ganaba las Camocas hasta ganar  el alto de Castiello  y desde ahí subir a San Pedro de Ambás y alcanzar el Alto de la Campa.

Lo cual se haría a través  de San Pedro de Ambás y de la aldea de Arbazal, como digo,  subida franca con muy buenas vistas, incluida sobre un mirar a vista de pájaro sobre el Monasterio de Valdediós, y de este modo ganar lo cimero del concejo villaviciosino para luego bajar al concejo vecino de Sariego  y con una ruta muy segura y poco emboscada.

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Finca el Palaciu, ambos caminos, el de Arbazal y Valdedios rodean la finca

No debemos de olvidar que detrás de las acémilas también venían los peregrinos. 

Pero desde esta perspectiva arriera  es muy posible que la casona de Arbazal marcada con escudo abacial de los monjes bernardos cistercienses, como el “Mesón”, que según archivero del Obispado ovetense Agustín Hevia Ballina «habían levantado los monjes de la cercana abadía del Cister, como “infirmarium” o enfermería para los ancianos de la comunidad, para quienes resultaba demasiado dura la climatología cargada de humedad del recinto monástico de Valdediós. 

Seguramente también para albergue de peregrinos que tomaban el Camino de Santiago, subiendo a las alturas de La Campa, para retomar el que, pasando a través de la Ribera, les ofrecía hospitalidad en la hospedería monástica». Justo al de una impresionante iglesia altomedieval.

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Casona mesón de los monjes cirstercienses.

De tal establecimiento, y de lo que de él cuenta el archivero Hevia Ballina y alguno más, no sé si con documentación en la mano, se me hacen rara tales explicaciones, pues eso de alejar a los monjes de la confortabilidad del monacato, aunque la construcción del cenobio sobre el río Linares o Valdedió, no debía ser la mejor para sus dolencias, pero  desde luego tomarse la molestia de situar un asilo para los monjes enfermos, en un lugar de tanto trasiego de animales, mercaderías y personas a toda hora y condición, no me parece lo más adecuado para unos monjes acostumbrados a la soledad y al rezo, y castigarlos  de esta manera con toda la algarabía que debía transitar por la zona, con tres Ventas casi que juntas 

Y desde luego marcar un establecimiento hostelero con escudo abacial me hace pensar que tales cosas cuadran mal, que tal vez el citado «mesón» fuera más bien en una especie de pósito o portazgo con su venta incluida, pues era el paso obligado de acémilas y mercaderías en tiempos de las jurisdicciones incluso monacales muy marcadas y señaladas con el pago de portazgos.

Por otro lado, tiene razón bajo esta perspectiva Maria Josefa Sanz, que a los arrieros se les debía de haber perdido poco en el monasterio de Valdediós, por mucha importancia que este tuviera, amén de que en su entorno se diera una importante aportación harinera procedente de los variados molinos del río Valdediós.

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Aunque tal importancia sería relativa salvo que fueran a dejar sus cargas a tal establecimiento, pero dada la autonomía de los monacatos no creo que precisaran de mucha presencia arriera, con el agravante de tener que subir luego a ganar el Alto de la Campa por Vallina Oscura, cuyo trayecto es bastante duro, aún hoy lo es.

Tal vez no estemos interpretando bien los mapas camineros, que nos aportan diversos flujos, pero no nos indican las flechas direccionales de estos, por lo cual no quito la razón de que los arrieros vinieran por la vía directa de Camoca, ya que dicha parroquia se recoge como punto importante del paso.

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Pero si uno interpreta bien los flujos camineros y arrieros de la zona, igual uno llega a la conclusión de que buena parte de la arriería podría venir en plano a la vera del arroyo de Valdediós pasar por el pueblo de La Ribera y doblaran en redondo luego en la zona del Peredal para subir más tranquilos por San Pedro de Ambas hacia la aldea de Arbazal, que es nombrada varias veces como paso importante entre Villaviciosa y Sariego pasando por Camoca y Arbazal.

Y como digo el problema, es que igual estamos interpretando mal los flujos camineros.

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Camino de Peregrinos a Valdediós, en plano y por la sombra

Tal vez los arrieros no estuvieran muy motivados con el esfuerzo de bajar desde Castiello a Valdediós, salvo por motivos profesionales, pero de ahí a que se indique que este no era el Camino de Santiago histórico, y que a los peregrinos poco se les había perdido en el monacato cisterciense, es algo muy cuestionable.

Eso significaría olvidar de que estamos ante uno de los jalones más importantes del camino, un gran faro radiante peregrino, que se apoya en dos elementos en la existencia del gran monasterio cisterciense, y un templo prerrománico de gran belleza dedicado a San Salvador, hitos vocacionados como tal a lo largo de todo el trazado jacobeo que viene desde Irún y cuya existencia y presencia marcaría la Vereda de los San Salvadores.

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Por tanto, es raro pues que los historiadores digan que el camino principal jacobita fuera por Arbazal, y dejaran un hito tan importante como Valdediós de lado, y tampoco los peregrinos es que sean gentes y caminantes que les guste dar muchas vueltas para arriba y para abajo, para llegar a los sitios dado los costos de los esfuerzos.

Para mí, que hay que distinguir entre el camino de arrieros y comunicacional que iba por Camoca hacia Arbazal, y el peregrinos que iba a San Salvador de Valdediós, los cuales también hacían el mismo trazado hasta Castiello, para bajar, eso es innegable, a Valdediós pero resulta extraño que se afrontara tanta subida y bajada, como hay por Camoca hasta llegar a Castiello, para perder toda la altura bajando a Valdediós.

Como además todas las guías del Camino, hablan de los mismos trazados, y queda poca memoria sobre otros posibles caminos, pareciera que a Valdediós no hubiera otro camino que aquel que va  por las Camocas..

Continuará ... Camino de Verano a Valdediós y otras propuestas


Victor Guerra