miércoles, 5 de junio de 2019

CAMINO DEL NORTE Etapa 10ª Villalba-Santa Leocadia

 
Una perfecta historia de amor entre el Peregrino y el Camino. Anne Carson. Tipos de Agua. El Camino de Santiago
"Grupo de peregrinos"

Hay etapas complicadas y esta es una de ellas, no tanto por la orografía gallega, sino por la falta de albergues, lo que invita a realizar o bien etapas largas o etapas muy cortas.

En nuestro caso, como ya sabemos de qué va esta vaina peregrina, siempre nos equipamos con esterilla, saco y funda de vivac, por si las moscas, y esta fue una de esas etapas donde hubo que dormir fuera de los albergues institución, pero eso también forma parte del amor por los Caminos, rememorar las viejas usanzas peregrinas y camineras.


Tan a la usanza voy, que bajo el sombrero vaqueiro llevo como un gorrito blanco, o sea un Kufi, y hay quien me ha mirado mal, bien porque piensan que soy judío, o peor aún musulmán que voy como decía en aquella película a Santiago la Meca, no por ello me puse en manos de eclesiástico alguno, pues no creo estar infectado de falsas doctrinas heréticas, por sentirme más priscilianista que santiaguista, ni hice profesión religiosa alguna ni católica ni cristiana, más allá de haber hecho hace muchas décadas la conversio morum, pero ha pasado mucho agua bajo los puentes y molinos.



Saliendo de Villalba

Pero reflexiones aparte es hora salir de Villalba, lo cual siempre resulta entretenido pues la calle remarcada con frases de sus poetas y escritores da para un paseo matutino calmado con frases de este tipo «Cuncha de Vieira, mao a medio abrir, símbolo do Camiño de Santiago, brasa da Via Lactea, cunca que conten a única auga con virtude de lavar os nosos lixos e capaz de matar todas as sedes.» (Manuel María)

Y así placa tras placa vamos saliendo de Villalba tras dejar atrás la Torre medieval y la Iglesia de Santa María y ya en bajada por las ruas de Concepción Arenal y la Ferrería pasando por delante de la capilla de San Roque, tras fotografiar curiosos escudos. Es todo un arte el heráldico y es una pena no se explique más, y realmente no se muy bien que quiere decirnos este antiguo escudo de la casa de Samarugo Pero quién era el Señor de Samarugo? «. Levantada en el s XV como cabeza del señorío de Samarugo sobre un castro. Posiblemente derribada en la revuelta irmandiña, es posible que Pardo de Cela, que la poseía intentase reedificarla como una gran fortaleza, cosa que fue impedida por Diego de Andrade.»


La corredoira nos lleva ladera abajo para cruzar en primer lugar el río Madanela, y ganar los lugares de As Revoltas, u O Covo, y dejarnos caer hacia el río Trimaz cruzando el famoso Ponte Rodriguez a la vez que vamos perdiendo de vista Villalba, y dándonos de bruces con unas viejas casonas molineras que pervivieron a la luz del río, y que hoy se encuentran abandonadas y a las cuales se llega pisando las viejas trazas de calzada granítica camino del núcleo de O Camiño, que aquí se singulariza de esta forma, y se adorna con las famosas chantas.



Todo el trazado es muy similar, en general plano y desfilamos por entre pequeñísimos núcleos, o casa aisladas, tocando de vez en cuando la Nª 634, como sucede a la altura de Xan Xoán de Alba con casi 8 kilómetros andados, y donde se nos vuelve hacer patente las cruces neogóticas del cementerio de Sa Xoán, similares a las de Goitiriz. Se sigue por un trazado que incluye ir enhebrando la Nª 634 a la altura de Goiriz y Ponte da Sa, cruzando de este modo el río Labradía y abriéndonos hacia el Sureste. Se deja notar en esta etapa que seguimos en la Terra Chá.


A la altura de Casa Alejandro, un bar amplio nos vamos conjuntando de nuevo la mayor parte de los peregrinos, a los madrugadores los hemos cogido aquí en abierta cuchipanda como al compañero de Cristian, el guitarrista irlandés, al poco llega el grupo guatemalteco buscando sombra y refrescos, y un grupo de jovencitas alemanas que arrastran problemas de ampollas, y las cuales les dedico unos minutos para curarlas a base de cirigueña (Celedonia= Chelidonium majus) y me miran como si hubiera bajado de las nubes un druida curandero. La verdad es que llevan los pies destrozados, la portavoz que habla muy bien español me da las gracias

.

Volvemos al camino y por él pillamos al grupo guatemalteeco a los cuales iremos acompañando un buen rato, pasamos por delante de la Capela do Camiño tras cruzar A Castiñeira un poco más allá Ermita de San Adrian y pasando por encima de la A-6 y colocándonos a su vera se entra en la villa de Bahamonde a eso del medio día, donde reposamos un rato, pues hay que decidir qué hacer.

Reunión de pastores … perdición de ovejas…, dado que el albergue Bahamonde nos queda muy cerca, pues apenas son las 2 de la tarde y hemos andado unos 22 km , aunque la mayoría de los peregrinos se han acoplado a este albergue, y dado que Sobrado está lejos, nos planteamos el poder seguir adelante un rato más y quedar a dormir ad venture.


Tras discutirlo un rato, las chicas alemanas nos indican que ellas lo harán también y que quedarán en el lugar de Santa Leocadia, por tanto, nos quedamos en Bahamonde a comer un bocata y recuperar fuerzas, esperando además a que baja un poco el calor. Damos pues una vuelta por Bahamonde y su famosa iglesia de Santiago y su virgen tallada en el castaño de la Iglesia, donde saludamos a nuestros amigos italiano, en concreto a Luca, y a Paola.


Nos ponemos en marcha y para ello nos pegamos al arcén de la Nª VI por cuyo eje transitaremos unos 3 kilómetros, entrando a la izquierda a la altura de la ermita de San Alberte donde a D. Pedro le regalan un buen bordón de esos enroscados como el que lleva Maki.

Vamos tomando altura poco a poco hacia el Sureste pasando por las aldeas de As Penas de la parroquia de Breixo de Parga, cruzando la carretera CP-2303. Y siguiendo dirección Sur hacia Digañe y Raposeira ya en la Santa Locaia de Parga, donde nos aposentamos con unos 30 kilómetros


Nuestras amigas las peregrinas alemanas se han debido quedar en otro lugar pues los sitios que fuimos viendo estaban muy descampados y aquí en Santa Leocadia en el templete de la música es un buen lugar para quedarnos a pasar la noche, en plan vivac.



Es una vieja esencia muy gratificante el poder andar libre de ataduras y horarios de albergues, y en estas zonas tan apartadas no ofrecen complicación alguna y las gentes nos ofrecen su ayuda, al indicarnos las zonas de acampada, como la que hemos recalado.


Es cierto que no hay bares, ni servicios, aunque Maki ya se ha enterado de donde puede ir a recalara en busca de una cerveza, por nuestra parte Don Pedro que forma parte nuestra comitiva peregrina, que no es tan grande aquel Jacques de Vienne que viajaba con sesenta servidores y acompañantes; y junto a D. Pedro (Chile) y el que suscribe nos dedicamos a preparar el lugar de acogida para poder dormir cómodos y también  algo para cenar, una sopita calentada en la cocinilla de alcohol, y unos tacos de embutido y queso y se cierra la jornada. Mañana el tirón será hasta Sobrado de los Monxes.

Víctor Guerra.